El portavoz del Ministerio de Exteriores de Irán, Esmaeil Baqaei, explicó este sábado que no hay planes para que una delegación de su país viaje en los próximos días ni a Ginebra ni a algún otro lugar del mundo para firmar el acuerdo con Estados Unidos que ponga fin a la guerra no provocada por este país e Israel contra la República Islámica el 28 de febrero.
“Debemos esperar a la hora exacta de la firma [de un posible acuerdo]. No tenemos previsto viajar a Ginebra ni a otros lugares en los próximos dos días”, expuso el diplomático en una rueda de prensa ofrecida en la ciudad de Hamedan, a unos 400 kilómetros al suroeste de Teherán, respondiendo así a las informaciones según las cuales el documento se firmaría este domingo o en Ginebra, Suiza o en Islamabad, capital de Pakistán, nación que ha fungido como mediadora.
El vocero de la Cancillería iraní, de acuerdo con la reseña de la agencia Mehr, sin embargo, advirtió que “nuestro deber es llevar adelante este proceso diplomático con pesimismo”, pues “la experiencia de un año y medio de negociaciones con la parte estadounidense, junto con sus promesas incumplidas y los delitos cometidos durante conversaciones anteriores, nos obliga a dar cada paso con cautela y con gran previsión”.
Baqaei recalcó que los puntos del acuerdo estarán centrados fundamentalmente en poner fin a la agresión estadounidense-isralí contra el país persa y reiteró que en el documento en discusión no está contemplado nada relativo al programa nuclear iraní, a pesar de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha insistido en ello. Ese tema, dijo, se discutirá en un plazo de 60 días después de que se concrete este paso inicial.
También subrayó el vocero que la prioridad en lo inmediato es que las hostilidades cesen en todos los frentes, incluyendo el Líbano, nación a la cual Israel no ha dejado de atacar a pesar de la tregua acordada hasta en dos oportunidades.
Volviendo al tema de la fecha para la firma del acuerdo, el portavoz de la Cancillería iraní enfatizó que no será este domingo, tal y como lo ha afirmado el mandatario estadounidense, pero podría producirse en los siguientes días. No obstante, recomendó cautela, pues la parte contraria (Estados Unidos) suele ser muy volátil en sus declaraciones.
El vocero recalcó igualmente que el vital estrecho de Ormuz, de acuerdo con el derecho internacional, se encuentra bajo jurisdicción de sus países ribereños, Irán y Omán y que el ejercicio de la soberanía de la República Islámica en esta ruta está directamente vinculado a su seguridad.
El diplomático aseguró que en los últimos dos o tres meses ha quedado demostrado que EEUU e Israel habían utilizado esa vía para amenazar la seguridad de su nación y violentar su soberanía, por lo cual continuará ejerciendo sus acciones de control en la ruta en coordinación con Omán y consultando con los otros países de la región.
Baghaei aclaró que el documento que pudiera firmarse no constituye un tratado bilateral definitivo entre Irán y Estados Unidos. En cambio, sirve como un entendimiento que describe el marco general de las cuestiones en disputa y establece los términos para poner fin a la guerra

