José Ortega
Desde la parte alta de la parroquia La Vega, específicamente en el sector Las Torres, se llevó a cabo una nueva jornada del programa social «Caracas Sonríe». El evento comunitario se desplegó con el objetivo de mitigar las necesidades más urgentes de las familias vulnerables de la zona, acercando trámites y servicios de difícil acceso para los habitantes que carecen de tiempo o facilidades para movilizarse a las sedes centrales.
Los asistentes y organizadores comunitarios calificaron la actividad como una «gestión positiva dentro del contexto adverso actual». Destacaron que el operativo facilitó requerimientos esenciales en materia de identidad, alimentación y asistencia médica primaria directamente en el corazón del barrio.
Sin embargo, la jornada también abrió un espacio para la reflexión profunda sobre la sostenibilidad de estas políticas públicas. Habitantes del sector señalaron que, si bien estos despliegues resuelven emergencias puntuales, lo ideal es que las instituciones del Estado cumplan con sus roles correspondientes desde sus espacios originales y permanentes.
Llamado a la reactivación institucional
La comunidad organizada aprovechó la oportunidad para proponer soluciones estructurales que superen la intermitencia de los operativos:
* Salud permanente: Instan a acondicionar y dotar los módulos de salud locales para que funcionen de forma continua, rescatando el proyecto inicial diseñado por el expresidente Hugo Chávez.
* Eficiencia en trámites: Solicitan al SAIME la optimización y el cumplimiento estricto de sus horarios de atención en sus oficinas principales para evitar la dependencia de jornadas móviles.
* Soberanía alimentaria: Advierten que el desarrollo popular no consiste en recibir alimentos en el hogar un solo día, quedando desabastecidos el resto de la semana, sino en garantizar el acceso constante y formal a los bienes básicos.
Finalmente, los líderes comunitarios hicieron un llamado unánime a la población a sacudirse el «conformismo adormecedor» y a vencer la «apatía organizativa». Reafirmaron la importancia de la contraloría social y la organización popular para exigir de manera firme, clara y constante los derechos y servicios que legítimamente le corresponden a toda la comunidad.



