TEHERÁN (Tasnim) – El Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán condenó el ataque militar estadounidense contra radares e instalaciones de vigilancia costera en Sirik y la isla de Qeshm, calificando la acción como una flagrante violación del acuerdo de alto el fuego del 8 de abril y un acto de agresión contra la soberanía e integridad territorial de Irán.
En un comunicado emitido el sábado, el Ministerio de Relaciones Exteriores iraní afirmó que el ejército estadounidense, al que califica de terrorista, llevó a cabo ataques en la madrugada del 6 de junio contra radares e instalaciones de vigilancia costera en la región de Sirik y en la isla de Qeshm. El ministerio señaló que dichas instalaciones tenían como misión salvaguardar las fronteras de Irán y garantizar la seguridad marítima en las vías navegables internacionales.
El comunicado describió el ataque como una continuación de las acciones hostiles y provocadoras de Estados Unidos contra la República Islámica de Irán y afirmó que demostraba el total desprecio del gobierno estadounidense por los principios fundamentales del derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas.
Según el ministerio, “las poderosas Fuerzas Armadas de la República Islámica de Irán ejercieron su derecho inherente a la legítima defensa y respondieron al ataque con vigilancia, determinación y plena autoridad”. Añadió que las fuerzas iraníes dieron una respuesta proporcionada y eficaz, impidiendo que los perpetradores lograran sus objetivos.
Las reiteradas violaciones del alto el fuego por parte de Estados Unidos demuestran una vez más que Washington carece de cualquier intención de reducir las tensiones o retomar el camino de la estabilidad, según el comunicado. En cambio, añade, Estados Unidos está poniendo en peligro la seguridad regional mediante acciones temerarias.
Irán advirtió además que el gobierno estadounidense es responsable de todas las consecuencias derivadas de estas acciones ilegales, así como de cualquier posible escalada de tensiones resultante de las mismas.
Reafirmando el derecho inherente y legítimo de Irán a la legítima defensa en virtud del artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, el Ministerio de Relaciones Exteriores subrayó que la República Islámica utilizará todos los recursos a su alcance para defender su soberanía, seguridad e intereses nacionales.
El Ministerio también hizo un llamamiento a los países de la región para que observen el principio de buena vecindad y se adhieran a la norma fundamental del derecho internacional que prohíbe a los Estados permitir que las partes agresoras utilicen su territorio o instalaciones para planificar y llevar a cabo acciones hostiles contra otro país.
Además, el Ministerio de Relaciones Exteriores instó al Secretario General de las Naciones Unidas, al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y a otros organismos internacionales pertinentes a que respondan de forma inmediata y eficaz a la continua y flagrante violación del alto el fuego y a las acciones ilegales de Estados Unidos.
El comunicado también hizo un llamamiento a la comunidad internacional para que impida la creciente normalización de las violaciones de la Carta de las Naciones Unidas y de las acciones que amenazan la paz y la seguridad regionales e internacionales.

