Terremoto vs conciencia y humanidad

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Mirlenys Navarro

Los niveles de conciencia y humanidad que ha alcanzado nuestra comunidad, son dignos de admirar… Esto ha sido demostrado ante la arremetida de los dos terremotos simultáneos que sufrió el pueblo de Venezuela recientemente, cuando nuestra gente, con un desprendimiento inigualable nos entregó su ropa, zapatos, juguetes, todo en muy buen estado… también donaron comida, frutas medicamentos básicos, para aliviar el dolor físico y politraumatismos de nuestros hermanos y nuestras hermanas.

En tan doloroso momento no hubo mezquindad, no hubo miserias humanas… Todo fue solidaridad, amor al prójimo, bondad, ayuda que aún se mantiene…

Casa a casa hemos ido a buscar donativos y ahí está el pueblo vegueño con su bolsita preparada para los que más necesitan nuestro apoyo, con mucho dolor y tristeza, pero ante la tragedia EL AMOR lo puede todo.

Es hermoso ver cómo la colaboración de cada vecina y cada vecino no ha faltado en estos duros momentos…

Gracias gente buena, gente hermosa de la calle Zulia, de la 23 de julio, de La Vega. Esos primeros donativos fueron entregados en La Guaira.

Solidaridad con nuestros hermanos

Los Consejos Comunales «Herederos del 58”, “Pedro Rafael Nieves» de la calle Zulia y «23 de julio» de la parroquia «La Vega», unidos en solidaridad con nuestras hermanas y nuestros hermanos más afectados por el doble terremoto en Venezuela del 24 de junio, llevamos palabras de aliento y un pequeño pero gran donativo en nombre de nuestras comunidades al refugio que funciona en la Escuela «Juan Antonio Pèrez Bonalde», en el sector Pérez Bonalde de Catia, donde hoy albergan una gran cantidad de niñas y niños que aún inocentes de lo acontecido sonríen, corren, juegan…

Gracias a los donativos realizados por nuestra gente del cerro, del barrio, de nuestra comunidad, llevamos un poquito de amor a quienes hoy dan gracias a Dios por su vida y la de su familia.

Ante el temor de perder la vida

Varias familias de los cerros que circundan el terreno de la calle Zulia con 23 de julio, ante el gran temor que nos abruma y ante la incertidumbre de las réplicas que pueden seguir desplomando casas, ante el temor de perder su vida y la de sus hijas e hijos pernoctan en el espacio donde muy pronto el Gobierno de Caracas dará el ejecútese para la construcción del Parque Recreativo «Niño Simón» y la Cancha de usos múltiples «Hijos de Bolívar». Ante las réplicas que se están sintiendo seguidamente, decidieron apostar la vida y dormir en carpas mientras el miedo pasa y la madre tierra se tranquiliza


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