El pasado jueves 23 de julio, en el mismo momento en el cual se celebraba la audiencia en el juicio ilegal que se le sigue a nuestro presidente constitucional Nicolás Maduro y a su esposa, la primera combatiente Cilia Flores, el pueblo venezolano volvió a expresar su rechazo a tal procedimiento, al secuestro del que ambos fueron víctimas cuando el imperio estadounidense, con el megalómano y engendro Donald Trump al frente de su presidencia, bombardeó nuestro territorio y los secuestró vilmente.
Cientos de personas, en una convocatoria salida desde diferentes organizaciones, incluyendo el Partido Socialista Unido de Venezuela, se concentraron en la plaza Caracas de esta capital para exigir la inmediata liberación de ambos, bajo la certeza de que todos los procesos que se hagan en su contra son írritos.
Ya lo manifestó el propio mandatario en su primera comparecencia: “Soy un prisionero de guerra”.
Su hijo, Nicolás Maduro Guerra, expresó ese día en su cuenta en la red Instagram:
«Ante el juicio injusto que se desarrolla el día de hoy, el poder popular alzó su voz en una sola consigna: ¡Exigimos la pronta liberación del presidente Nicolás Maduro y la primera combatiente!».
En su cuenta en la red X manifestó: Nos encontramos con el corazón abierto, en un abrazo de solidaridad con el presidente, Nicolás Maduro y la primera combatiente, Cilia Flores. En cada mirada, en cada pancarta y en cada mano levantada, late el alma de una Patria que lucha y que, a pesar de las dificultades, jamás pierde la ternura ni la dignidad. ¡Solo el pueblo salva al pueblo y solo el amor sostiene la esperanza!».
Posteriormente, en declaraciones a los medios, recalcó el apoyo que hay para la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, y todo el equipo de gobierno al que le ha tocado asumir esta delicada y compleja situación:
«El mensaje del presidente ha sido de total apoyo a lo que está pasando en el país. Él sabe, de primera mano, todo lo que hemos visto, todo lo que hemos vivido; que el país está en paz, que el país está tranquilo y que el camino es ese: la diplomacia bolivariana de paz. Apoya totalmente a la presidenta Delcy Rodríguez y a todo el equipo que está aquí, con las riendas del país. Nos pide mucha unidad. (…). Nosotros tenemos que garantizar que el país siga avanzando (…) y que, a través de la diplomacia, resolvamos todos los conflictos».
Todos, por supuesto, seguiremos levantando las banderas de la dignidad y la consigna: “¡Los queremos de vuelta!”.


