Los mercenarios de los medios de comunicación, con sus periodistas tarifados, no tienen ningún tipo de escrúpulos a la hora de atacar a nuestras instituciones, sin importar que sea en momentos de tragedia como los que estamos atravesando en la actualidad.
Lo vivimos, por solo mencionar un ejemplo, en el deslave de Vargas, cuando la canalla mediática se volcó de inmediato a acusar al gobierno del presidente Hugo Chávez Frías de absolutamente todo, prácticamente hasta de no “predecir” ese fenómeno natural, como ahora está ocurriendo con el terremoto del 24 de junio.
Los inquisidores mediáticos han tomado como uno de sus blancos (¡no faltaba más!) uno de los “Proyectos bandera de Hugo Chávez”) así lo titulan en sus medios nacionales e internacionales, jurando que los edificios de la Gran Misión Vivienda Venezuela se desplomaron entre otras cosas porque estaban construidos con “anime”.
Según las cloacas en las que se han convertido esos medios, esas estructuras fueron las principales afectadas. Una vez más tergiversan la verdad, como se puede comprobar con datos más que precisos, como lo revela por ejemplo unas declaraciones del bombero rescatista chileno Exequiel Gallardo a Últimas Noticias, desplegado en Playa Grande:
“Ojalá pudiera describir esto de forma más amable, pero los edificios vacacionales con vista al mar quedaron más destruidos que los sociales”.
Hay datos significativos que se han venido revelando, pero que por supuesto los carroñeros mediáticos se han empeñado en ocultar: en Caracas, de 189 edificios que colapsaron totalmente, ninguno fue de la Misión Vivienda y en nuestro querido y herido estado La Guaira, fueron 4 de los 185 (2,16%), según el profesor Luis Salas Rodríguez, vicepresidente de Economía Productiva de Venezuela.
Anime
Sobre el fulano “anime” con el cual dicen que fueron construidos los edificios de la Gran Misión Vivienda Venezuela con el fin de continuar echando excremento al comandante Hugo Chávez Frías, a nuestro presidente constitucional Nicolás Maduro y a la jefa de Estado (e) Delcy Rodríguez, según la Inteligencia Artificial (IA), que no es chavista (es generada desde los centros tecnológicos del poder), así se le llama al poliestireno expandido (EPS), conocido en otros países como duropor, icopor o telgopor.
Continúa la IA:
¿En qué tipo de edificios se utiliza?
Básicamente, se puede emplear en casi cualquier tipo de edificación, siempre que esté calculado dentro del diseño estructural y protegido adecuadamente de la intemperie y el fuego directo. Es común en:
Viviendas unifamiliares y multifamiliares. Casas y edificios de apartamentos, especialmente en la construcción de los techos o entrepisos (platabandas).
Edificaciones comerciales e industriales: Centros comerciales, galpones y oficinas donde se requiera aligerar cargas estructurales pesadas.
Cavas cuartos y depósitos refrigerados: Instalaciones que necesitan mantener temperaturas estrictamente controladas (bloques o láminas de gran espesor para paredes y techos).
Remodelaciones y ampliaciones: Al ser tan ligero, es ideal para construir un segundo piso o anexos sin sobrecargar las fundaciones originales de una edificación vieja.
¿Para qué sirve? (Funciones principales)
El anime no cumple una función de soporte estructural por sí solo (no aguanta el peso del edificio), sino que sirve como un aliado de la estructura de concreto y acero gracias a sus propiedades físicas:
1. Aligerar placas o losas (Losas nervadas o «Bloque Piñata»)
Es su uso más famoso. En lugar de vaciar una placa de concreto macizo o usar bloques arcilla (que son pesadísimos), se colocan bloques largos de anime entre los nervios de acero.
¿Cuál es la ventaja? Reduce drásticamente el peso propio de la estructura, lo que permite ahorrar en la cantidad de concreto, vigas y cabillas que sostienen el edificio.
2. Aislamiento térmico y acústico
El anime está compuesto por un 98% de aire atrapado en su estructura celular.
Térmico: Evita que el calor del sol se transfiera al interior de los espacios, manteniendo las casas más frescas (ideal para nuestro clima) y reduciendo el consumo de aire acondicionado.
Acústico: Amortigua los ruidos de impacto entre un piso y otro.
3. Cielos rasos y acabados decorativos
Las láminas delgadas de anime, texturizadas o lisas, se usan suspendidas en perfiles de aluminio para crear techos falsos (cielo raso). Sirven para ocultar tuberías, mejorar la estética de forma económica y aportar frescura.
4. Paneles modulares de construcción rápida (Sistemas constructivos tipo Styropor / Contech)
Existen sistemas donde las paredes enteras son paneles de anime reforzados con mallas de alambre de acero en ambas caras. Una vez levantados, se les rocía una capa de mortero o cemento (friso). El resultado es una pared sumamente resistente, sismo-resistente y térmica que se levanta en una fracción del tiempo que toma pegar bloques tradicionales.
Nota de seguridad: En la construcción, el anime siempre debe ir recubierto (con cemento, yeso o drywall) ya que es un material inflamable si queda expuesto directamente al fuego y es vulnerable a los rayos UV del sol.

