Lino Cerezo
La Parroquia La Vega con más de cuatrocientos años, hija heredera de la hacienda como se le conoció desde la colonia. Tiene como todos los espacios de nuestro país y el mundo una historia, sus leyendas, sus héroes. Sus hijos naturales. Nacidos y formados dentro de las culturas y el gentilicio que resaltan por sus sueños y conquistas. Son ellos, los deportistas, seres humanos que van de lo más simple y hacen de sus organismos y de su cuerpo unas máquinas. Que van de lo más simple a los mensos ciclos olímpicos.
La enseñanza en los barrios comienza en al calles donde se sale a ganarse el respeto con los juegos tradicionales, de allí a la cancha donde se adquiere el conocimiento básico de cada deporte para luego incursionar de formal manera en las escuelas o academias (así también se llaman).
La Vega tiene la suerte de contar nada más y nada menos que con el Instituto Nacional de Deportes, Cocodrilos Sport Park, Parque Naciones Unidas y el Estadio Nacional Brígido Iriarte en sus cercanías. Creo que deberíamos de ser una potencia deportiva, pero no, solo el poder adquisitivo, las becas o el talento innato pueden llegar.
Nuestra historia comienza con los futbolistas, ya que teníamos el campo de fútbol en el IND. Siguieron Negro Martínez y Cerry Gamboa (ex vinotinto), Ramón Campos, Anibal Pariata y David Coffy quiénes jugaron en primera división. En Natación Gisela Cerezo, Juegos Olímpicos de Múnich. Mientras los ricos se quedaban con el fútbol, los cronopios nos quedábamos con el fútbolito. Resaltando en la disciplina: Freddy Acosta, Williams Palacios, Ramono y Cesar Pineda, un porterazo.
Quienes participaban como extranjeros en las ligas de las colonias europeas dentro de nuestro país: Carlos Delgado y Antonio (el libre) Delgado, ya no es fútbolito es futsal, entrenados por Pedro Vincent en las canchas de La Veguita.
El aro del callejón y la esquina. Así se le llamaba un tablero, un aro dentro de un pipote para que no nos cayera encima a la hora de la clavada. Bueno, yo nunca vi una. Pero de la resistencia del joven salió Howard Gerdel, Juan Noronda lo dieron todo en la madera, hoy los hijos Noronda participan en la Liga Española de básquet.
Nunca olvidaré aquella final donde Howard Gerdel trajo al equipo de los Telefonista del Caracas profesionales a jugar contra los jóvenes del barrio para ganarle a La Ladera.
El Voleibol parió sus Bucaneras aguerridas y pa’ lante como la mujer venezolana, aún están dentro del rectángulo golpeando la pelota sin la limitación de la edad, su capitana Meivers Ávila, Nacero, hasta Anabella Carraquel, quien participa de manera activa relevando para que ese deporte siga la motivación de cómo se llega lejos sin bailar regeton.
“La casa’ e Maíta”. No es parido por La Vega, pero lo adoptamos también como a otros campeones del boxeo. Son ellos los hermanos Antonio y Pedro Gómez, los hermanos Arnal, Rafael “Pantoño” Oronó, Fulgencio Obelmejias, entre otros, que hicieron de los carajazos una promesa que los montaría en el ring a conquistar títulos. Hoy los encontramos en el carrito, a pie, enseñando y en el olvido de la plaza Bolívar.
El sueño americano ese flautista a Hamelín que le da una al gran talento, tal es el caso de la LMB. Vemos beibolistas Máximo Acosta, hijo del pana Douglas (el gago) quien no alcanzo a verlo ya que una enfermedad se lo llevó.
Brayan Rocchio quien juega con los Guardianes de Cleveland y en su primer año en las Grandes Ligas jugó post temporada. ¿Qué tal?
No todo queda en el deportista.
Debemos mencionar a los que están aplicando el reglamento tanto aquí como en competiciones internacionales. Arnaldo Ramos. Las morochas Hernández y su hermano José (topo) Hernández, sin dejar de mencionar a Jorge Tovar. Siempre se les ve en la procesión del miércoles santo como todo vegueño devoto por siempre.
16 muchachos a correr. La pista del estadio Brígido Iriarte, nos dio a Robeilys Peinado y Keisa Monterola, en la pista y campo sin dejar mal al país. A veces los dioses bajan a divertirse en la tierra. Keydomar Vallenilla, pesista que levanta kilos para guindarse una medalla en el momento en que suena nuestro himno nacional.
A ellos, los deportistas, lo honramos con este homenaje por darnos tantas alegrías.

